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Relaciones de pareja: ¿Por qué nos enamoramos?

Existen diferentes tipos de relaciones de pareja, podemos hablar de madre-hija, padre-hijo o viceversa, pareja de amistades, pareja sentimental… Todo lo que vamos a hablar se puede aplicar en cualquiera de ellas, pero vamos a profundizar en las relaciones sentimentales. ¿Por qué nos enamoramos? Es una pregunta que alguna vez nos hemos preguntado todos a lo largo de nuestras vidas.

Es cierto que cuando nos enamoramos, actúan ciertos factores biológicos en nuestro cuerpo, reaccionan las hormonas y lo sentimos en nuestro interior, y sentimos las conocidas mariposillas en el estómago. Y es que es una necesidad biológica la que provoca el deseo de pareja: reproducirnos. Existe una ley natural universal: la Creación.

Otra cuestión bien distinta que nos planteamos es ¿qué habré visto yo en mi pareja? ¿En qué estaba yo pensando cuando le conocí? La respuesta es la misma. Sencillamente, no estabas pensando, estabas resonando. 

¿Elegimos de quién nos enamoramos? 

Primero, es importante ponernos en contexto: vivimos en un mundo dual donde existen dos polaridades (femenino-masculino, alegría-tristeza, rico-pobre, etc.), y donde el 1 no puede vivir sin el 2, porque le necesita para conocerse a sí mismo. Esto significa, que nos proyectamos en el otro, y éste nos hace de espejo para poder conocernos. Nosotros no sabríamos qué es la luz si no existiera la oscuridad. Así que, sin el otro, no sabríamos quiénes somos. 

gato

Y también hemos de saber que no somos un cuerpo, o una mente, sino que somos energía, vibración y resonancia, es decir, energía que contiene una información que emite una vibración, y por lo tanto, resuena en el Universo.

Entonces, cuando conocemos a alguien y sentimos las mariposas, siento decirte que no nos enamoramos, sino que resonamos. El enamoramiento no es más que una etiqueta para definir esta sensación. Con esto no quiero decir que no sintamos y vivamos las emociones que surgen cuando nos gusta alguien, o disfrutemos de una noche romántica. Podemos vivir el enamoramiento como queramos, sólo que ahora tenemos conciencia.

Por lo tanto, no elegimos de quién nos enamoramos. El Universo nos trae la persona perfecta que resuena con nuestra información para que podamos conocernos, y cambiar y trascender toda esa información heredada, y liberarla.

¿Por qué siempre nos enamoramos de la persona equivocada?

Ésta es una pregunta que se hacen las personas que siempre repite los mismos patrones con diferentes parejas amorosas.

Cuando hablamos de parejas amorosas, hablamos de todas las relaciones independientemente del sexo, raza, edad o cualquier rasgo que se quiera etiquetar, ya que el inconsciente no entiende de hombre o mujer, ni raza ni nada, eso le es indiferente. El único que pone etiquetas y juzga es el Ego.

A lo largo de nuestras vidas, nos sentimos más afines con ciertas personas y sentimos rechazo hacia otras. El motivo es el mismo. Como dijimos, todos contenemos cierta información que resuena directamente o de manera complementaria con el otro. En el primer caso, significa que tenemos cosas comunes parecidas, y en el segundo, son informaciones opuestas que se complementan, por ejemplo, una persona muy callada con otra que es muy habladora, un introvertido con una extrovertida…

Entonces, atraemos a nuestras vidas (Ley de atracción) aquella persona que resuena con nosotros para poder conocernos a través del otro. Todo lo que nos encanta y todo lo que nos disgusta de nuestra pareja, tiene que ver con uno mismo. Es por esto que nunca nos enamoramos de la persona equivocada, sino de la persona perfecta. Y así nos enamoramos de una persona y no de otra.

discusión

El hecho de que todas las personas que encontramos sean parecidas a nuestras ex-parejas, es porque debemos aprender una lección. Y sólo si tomamos conciencia de ello, dejaremos de repetir una y otra vez lo mismo. Si cambio mi percepción de lo que me sucede, atraeré hacia mí personas distintas, con afinidad a mi nueva vibración.

¿Existe mi media naranja?

Son muchas las creencias populares que son erróneas, una de ellas es que existe nuestra media naranja. Es una falsa creencia que refuerzan las películas de amor romántico, las canciones, las historias de amor de Disney… Este concepto no puede estar más equivocado.

Por un lado, porque no hay nadie especial, ni relaciones especiales, el amor especial es una artimaña del Ego para hacernos sentir separados de los demás. Estamos con la persona que debemos estar. Es la que necesita nuestra alma para su aprendizaje, para trascender todo aquello que no nos gusta a través de nuestra pareja, que es quien nos complementa. 

media naranja

Y por otro lado, pensar que hay una media naranja para nosotros, es pensar que no somos seres completos. Es un pensamiento de carencia, como si necesitáramos a otra persona a nuestro lado para ser felices. Y si ya empezamos una relación desde la mentalidad de carencia, nos podemos imaginar cómo continua la historia. Con el tiempo, surgen las falsas expectativas, los reproches, el sufrimiento… y culpamos al otro por no hacer aquello que esperamos que haga, porque esperamos que llene un vacío interior nuestro. Creyendo que la solución está fuera de nosotros. 

Cambiemos la percepción: somos naranjas completas, que atraeremos a nosotros otra naranja completa para compartir y complementar nuestra vida, en definitiva, para sumar lo que ya somos.