Padres tóxicos

Padres tóxicos: tipos, conductas y consecuencias en los hijos

Hoy vamos hablar de los padres tóxicos, los tipos que hay y las conductas que los delatan, para darnos cuenta si estamos viviendo en casa una relación tóxica con la familia.

La tarea de ser padres no es del todo fácil, no vinimos al mundo con unas instrucciones “aprenda cómo ser el mejor padre para sus hijos”, por lo que cada uno lo hace lo mejor que puede o sabe.

Una de las cualidades que tiene el ser humano, es que aprende por imitación, así que para ser padres sucede lo mismo, llevamos la información de nuestra experiencia infantil con nuestros padres, además de la del transgeneracional, y nuestra conducta se ve influida por ello

Esta lectura es de gran interés, tanto si os sentís identificados como hijo que está aguantando unos padres tóxicos, como si sois los padres con este tipo de conducta y hasta ahora no habíais sido consciente de ello. La cuestión es conocerse a uno mismo un poco más, y ser mejor persona cada día y ser feliz.

Tipos de padres tóxicos 

Prácticamente todos los padres, procuran criar a sus hijos dándoles todo lo que pueden y educándoles de la mejor manera posible buscando el bien para ellos, pero por desgracia solamente con la intención no es suficiente.

Se pueden cometer errores como padre (o madre), pero más lejos de esto, algunos padres se comportan de manera habitual con ciertas conductas que resultan tóxicas y dañinas para los hijos, lo cual trae consecuencias en el futuro.

Estos son los perfiles de madres y padres tóxicos, no siempre se comportan de igual modo ni actúan con todas las característica, quizás una se acentúa más que otra. Aunque en la siguiente lista hemos diferenciado entre padre y madre, algunas o varias pautas son las mismas en ambos:

Madres tóxicas 

  • Son inseguras
  • Manipuladoras y sobreprotectoras
  • Proyectan sus necesidades y carencias en los hijos
  • Tienen una actitud pasiva-agresiva
  • Muy controladoras y exigentes
  • Indiferentes
  • Celosas de todas las relaciones de sus hijos (sobretodo en varones)
  • Quieren ser reconocidas
  • Buscan ser el centro de atención
  • Sienten miedo a la soledad 

Padres tóxicos

  • Manipuladores
  • Muy exigentes e intransigentes 
  • Dictadores y autoritarios
  • Maltratadores físicos o verbales 
  • Egocéntricos y egoístas 
  • Críticos y despectivos 
  • Culpan a los hijos de sus fracasos 
  • Planifican la vida profesional de los hijos
  • Poco comunicativos y afectuosos 

Conductas y características de padres tóxicos 

Acabamos de ver las características más significativas de los tipos y conductas de padres tóxicos, y ahora veremos más claramente cómo se comportan en relación a sus hijos.

Primeramente debemos conocer 2 mitos que existen que son muy sutiles pero de mucho peso:

1- Que los padres aman incondicionalmente a sus hijos: esto no es cierto ya que existen padres que no saben amar y no saben ser afectuosos con ellos, o ni si quiera los ama.

2- La familia es lo primero: ¡puff… madre mía! Éste sí que pesa. La familia es muy importante, eso sí, pero para nada lo primero. Algunos de vosotros se habrá sorprendido e incluso, lo estará negando, pero eso es normal porque es una creencia muy arraigada y una de las que más ataduras invisibles nos unen con nuestros padres que crean dependencia y no permiten avanzar libremente

Esto marca un tipo de conducta muy habitual, ¿os suenan las frases: “con todo lo que me he sacrificado por ti… que no he podido ni estudiar porque tenía que sacaros para adelante…” o “he tenido que trabajar muy duro para daros de comer, y ahora me lo pagáis así…”?

Esto son reproches que dan a entender lo mucho que se ha sacrificado y sufrido, pero esto no es amar, el amor no se puede concebir desde el sacrificio, solamente el Ego se sacrifica en nombre del amor. Y el sufrimiento es un acto egoísta que significa que la persona quiere que sucedan las cosas como a ella le gustaría que sucedieran.

Debe quedar claro que el sufrimiento tampoco es amor, es ataque. Cuando nos reprochan de este modo, lleva un mensaje implícito que nos hacen sentir culpables y nos sentimos mal si no hacemos aquello que seguramente no queremos hacer. 

También las madres tóxicas, sobre todo, idean estrategias para hacernos sentir en deuda con ellas utilizando frases como: “si no llega a ser por nosotros que te hemos pagado los estudios ahora no serías nadie” , “menos mal que te ayudé a conseguir ese trabajo, sino no tendrías cómo pagar tu casa” o ya para rematar “recuerda que la que te ha parido he sido yo, tu madre”.

padres tóxicos

Ya hemos visto 2 rasgos característicos de un perfil de padres tóxicos y manipuladores: 

  • Querer hacer sentir culpable reprochando todo el sacrificio y sufrimiento que han vivido para criarles, lo cual es un modo de proyectar sus fracasos en los demás, y ponerles en deuda con ellos.
  • Y manipulan a los hijos constantemente diciéndoles frases como “¿a dónde vas a ir que estés mejor que en casa con tus padres?” “desde que te juntas con esos amigos no veas si has cambiado”.

Hay madres que están mal con sus parejas, les hablan de sus conflictos a sus hijos o critican a su padre y les cuentan sus problemas, aunque también hay casos en que los padres hablan mal a sus hijos de su madre. Cuando estos problemas tienen que solucionarlos ellos mismos y no “echar el muerto” a nadie.

Otro perfil identificativo, es el de maltratador, a veces puede ser muy evidente y otras pasa desapercibido, pero tiene el mismo efecto inconsciente. Así pues, pueden ser maltratadores físicos de manera puntual o no, y verbales, hablando con palabras feas, insultando y gritando a sus hijos.

La crueldad en los padres la podemos encontrar manifestada en sus 2 polaridades, igualmente de terribles en ambos casos:

  1. Como padres ausentes. Puede ser una ausencia física o emocional (drogoadicción), en la cual no se presta atención a los niños, prefieren gastar el dinero en adicciones sin importarles la familia, etc.
  2. Como padres sobreprotectores. Son padres muy permisivos, empatizan demasiado y cualquier mínimo problema que presente su hijo van corriendo a solucionarlo, se interponen protegiéndoles de cualquier discusión o asunto, creando así a niños narcisistas o «inútiles» en la vida. 

Otros tipos y conductas de padres tóxicos destacables son: aquellos que sólo puntualizan los errores de sus hijos porque son muy críticos, como por ejemplo, ese niño que llega a casa contento diciéndole que ha sacado un 7 en el examen y sus padres les dice “ya, pero podrías haber sacado mejor nota” o les habla de su nueva pareja y contestan “ese chico (chica) no te pega, es muy callado/a”.

Padres perfeccionistas, que son muy exigentes y lo quieren todo perfecto. Y finalmente, otra característica sería los que son poco comunicativos, prefieren evitar conversaciones y cuando se les cuenta algo, o bien cambian de tema, o saltan con un problema de ellos que es “peor”, y en ninguna de las dos maneras están dando importancia al asunto de su hijo.

¿Cuáles son las consecuencias de una familia tóxica en los hijos?

Estos tipos y conductas de padres tóxicos podríamos decir que son una forma de  maltrato psicológico por parte de los padres a los hijos, ya sean menores o adultos. Y esto provocará consecuencias en la vida de los hijos tanto en la infancia como en la adultez.

Con esto no quiero decir que los padres tóxicos actúen así porque tengan intención de dañar a nadie, más bien son totalmente inconscientes de sus actos nocivos.

Toda clase de acciones, palabras y emociones condicionan a nuestros hijos. Cuando vivimos en un ambiente tóxico nos puede afectar de diversas maneras:

  • Los padres sobreprotectores, dan lugar a niños narcisistas que pueden desarrollar el síndrome del Emperador y pueden llegar a maltratar a sus progenitores una vez entrada la adolescencia. Además, crean lazos invisibles de codependencia y necesitarán siempre a sus padres para realizar cualquier trámite, o a la hora de decidir algo importante como comprarse una casa, un trabajo nuevo, etc. y esta información se verá reflejada en las parejas, el inconsciente atraerá parejas como sus padres.

Hijos de padres tóxicos

  • Los padres manipuladores y controladores no dejan desarrollar las capacidades de sus hijos, y por consiguiente, no logran una madurez emocional adecuada y necesaria para el Ser. Y se sentirán inseguros cuando tengan que afrontar el mundo ellos solos.

 

  • Cuando los padres son exigentes e intransigentes, quieren que todo lo que hagan sus hijos sea como a ellos les gusta, y esta actitud es muy egoísta, y genera consecuencias en el futuro como complejos de inferioridad, que sean pocos espontáneos y la sensación de que nada de lo que hacen en la vida es suficiente, por lo que pueden llegar a ser personas muy perfeccionistas.

 

  • Cuando nos encontramos con padres que critican todo, significa que están juzgando las acciones y decisiones de los hijos. Y así, lo que consiguen es que aumente o empeore el comportamiento juzgado ya que es donde están prestando atención.

 

  • La mayoría de las personas tienen descendencia para, de manera inconsciente, proyectar sus carencias en ellos, creando expectativas que no son más que sus propias necesidades incumplidas. Por lo tanto, sus hijos, cuando crezcan se verán influidos en su comportamiento y toma de decisiones, ya que éstos buscarán inconscientemente cubrir las necesidades de sus padres, dejando a un lado las suyas propias.

 

  • Los maltratadores, físico o verbal, dañan seriamente a los niños tanto en su infancia como ya siendo adultos. Presentan inseguridades y problemas de autoestima, y provocan que el día de mañana también puedan llegar a ser maltratadores a igual o distinto nivel, eso es indiferente, es violencia de todas formas. O que, como somos información, los hijos atraigan a sus vidas parejas maltratadoras.

 

  • También podemos ver que hay padres que son un mal modelo para sus hijos en cuanto a los hábitos poco o nada saludables. Como aquellos que son alcohólicos, toman droga, fuman, comen alimentos insanos… Si no tienen un estilo de vida saludable están mandando un mensaje erróneo con su propio ejemplo. El típico padre que te dice “tu de mayor no vayas a fumar, ¿eh?” y de mientras él se está fumando un cigarro. Así no tiene credibilidad alguna. Entonces, esto causa que los hijos imiten estos malos hábitos perjudiciales, como el ejemplo del tabaco o una mala alimentación que provocará posiblemente obesidad y otras enfermedades relacionadas.

Padres tóxicos

Espero que os haya ayudado a reconocer ciertas circunstancias y así poder poner sentido a lo que os sucede. La niña de la foto superior podría ser yo perfectamente cuando fui niña, esto es una realidad que viven muchas personas, así que si os ha recordado a alguien, por favor, compartid esta información para también poder ayudarles a ellos.

A continuación, finalizaremos este artículo Padres tóxicos: tipos y conductas con consejos sobre qué hacer si nos encontramos en esta situación. 

Cómo solucionar la relación con padres tóxicos 

Desde luego no existe una guía práctica ni un conjuro mágico que haga desaparecer estos problemas, dependerá del tipo de situación que tengamos delante, y de la información que llevamos cada uno de nosotros.

Por parte de los progenitores, lo ideal es tomar el papel de padres disciplinarios y amorosos y dejar de tomar decisiones por su hijo, que eduquen a sus hijos con autoridad y normas de manera amorosa y afectuosa, haciéndoles saber que ellos son capaces de decidir, lo cual creará adultos seguros, confiados, amorosos, con alta autoestima y capaces de realizar cualquier proyecto.

Cuando hablamos de padres tóxicos, también nos referimos a los padres mayores que tienen hijos ya adultos o a los abuelos.

Para resolver los conflictos con nuestros padres, existe una herramienta eficaz y que verdaderamente acabará con ellos (con los conflictos, no con los padres, ¡eh!). Esta es la herramienta: “Honrarás a tus padrescomo bien dijo Jesús, que no quiere decir que tengamos que obedecerles en todo, sino honrarles, y os diré cómo, consiste sólo en aplicar 3 pasos.

No podemos cambiar las cosas, pero sí nuestra percepción de ellas:

Lo primero que debemos hacer, es comprender que nuestros padres actúan como saben o pueden, ellos también fueron pequeños y vivieron ciertas experiencias que les ha llevado a ser como son hoy. Detrás de un maltratador, hay un niño que ha sido maltratado. Una persona perfeccionista, vivió su infancia con la sensación de que todo en cuanto hacía era insuficiente para sus padres exigentes.

Estos son sólo algunos ejemplos para ver que todo tiene un motivo, que todo es causa y efecto. De este modo, al comprender que sus conductas están condicionadas y son totalmente inconscientes, liberamos un gran peso en nuestro interior. 

En segundo lugar, debemos aprender de los desacuerdos con ellos porque esto nos enseñará quiénes somos y qué queremos hacer de verdad, no tenemos que ser iguales que nuestros padres, de hecho no lo somos, tenemos nuestro propio camino. 

Padres tóxicos, familia feliz

Y por último, hacer una reinversión de pensamientos con toda aquello que nos disgusta de nuestros padres y pensar para qué me está pasando, para qué me molesta. Aprender del espejo, porque nos estamos reflejando, y evitar los juicios, ya que estos sino se presentarán en nuestra vida hasta que los perdonemos e integremos.

No juzguéis a los demás si no queréis ser juzgados. Porque con el mismo juicio que juzgaréis habéis de ser juzgados, y con la misma medida que midiereis, seréis medidos vosotros(Jesús de Nazaret).

Si la situación lo requiere y si se puede, podemos poner distancia para no aguantar lo que no queremos ni sentirnos afectados de forma directa, pero eso sí, por muchos kilómetros que haya de separación, no solucionaremos nuestros conflictos interiores al respecto si no aplicamos esta herramienta. 

Estos 3 pasos cambiará la percepción que teníamos antes de nuestros padres, y nos hará libre de decidir por nosotros mismos, y no por “tener que” hacer lo que no queremos. Vivir nuestra propia historia, cumplir nuestros sueños, comprender y perdonar a nuestros padres y trascender lo que ellos no han podido, querido o sabido hacer, esto, es honrar a los padres.